Un dictador sin país

El ahora expresidente Ben Ali, destaca por su habilidad militar el suo de ella durante su mandato. Crédito: El PAÍS.

Continuó la tradición de la dictadura hasta que declaró en estado de emergencia la nación de Túnez, abandonándola sin dejar sucesor; provocó una represión islamita y  junto con  su familia está acusado de corrupción durante su gobierno. Él es Zine El Abidine Ben Ali, ahora ex-presidente y exiliado .

Mejor conocido como Ben Ali, el ahora ex-gobernador de  República de Túnez, nacido en Hammam Sousse, gobernación de Souss, Túnez, se mudó a España. Su estancia en este país marcó su  infancia  por la guerra civil, además de su formación académica y militar en la academia militar de Saint-Cyr, en Francia, y en la Senior Intelligence School de Fort Holabird en Estados Unidos.

Con la preparación militar y el apoyo del padre de su primera esposa, Naima Kefi, logró llamar la atención de la milicia tunecina para que, a sus 26 años de edad, fuera elegido como Director Nacional de Seguridad; luego sería embajador de Polonia; en 1985, tras su formación en las fuerzas militantes, ascendió a Ministro de Seguridad lo que lo catapultó, en junio de 1986, como  miembro del Buró Político del Partido Socialista Desturiano (PSD)  y dentro de la pertenencia al partido, fue Vicesecretario General.

Tras  los puestos militares y diplomáticos que ocupó, se encargó de varias represiones en contra del movimiento de Tendencia islámica (MTI) dirigido por Rashid Ghannouchi; la huelga sindical de 1978; las revueltas del pan en 1984, entre otros. La trayectoria de Ben Ali le resultó atractiva al presidente tunecino de ese entonces, Habbib Bourguiba,  a tal punto que lo  nombró primer ministro en 1987. El 7de noviembre de ese mismo año, Ben Ali declaró que Bourguiba ya no era apto para gobernar debido a su  senilidad y estado de salud. Ante un caso de estos, la Constitución de Túnez establece que quien debe tomar el mando del país es el Primer Ministro, por lo que Ben Ali subió al poder.

Este suceso fue un golpe de estado imperceptible ya que Bourguiba fue confinado al exilio  hasta su falleciemiento, trece años después de la declaración de su incapacidad. Esto marcó el inicio de una dictadura que hasta hace una semana terminó con la revolución de los jazmínes. El gobierno de Ben Ali se definió por la apertura económica, el asilo político a Yasser Arafat y la fallida relación tunecina- israelí.

Un pensamiento en “Un dictador sin país”

  1. Muy interesante la nota sobre algunos aspectos de la vida y de la trayectoria de Ben Alí, un tema que es actual y que está motivando reacciones en otros países, como Egipto, donde también los ciudadanos pretenden quitarse el yugo de Mubarack, a quien también consideran un dictador. Ojalá también comentaran de estos otros movimientos alternos al de Tunez en el mundo. Gracias y saludos.

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